Testamento Vital o Cómo morir dignamente

Testamento Vital o Cómo morir dignamente

Pensar en la muerte a la mayoría nos da “cosita”, a pesar de que desde el cole venimos diciendo que “los seres vivos nacen, se reproducen (algunos sí y otros no quieren o no pueden) y mueren”, y nosotros, para lo bueno y para lo malo, somos seres vivos y por tanto cumpliremos todito el ciclo hasta el final.

Ahora bien,aunque está claro que no vamos a decidir cuándo ni de qué vamos a morir, sí podemos elegir cómo queremos que sean nuestros últimos momentos. Son nuestras últimas voluntades en cuanto a los cuidados que queremos recibir llegado ese momento.

Se está convirtiendo en algo cada vez más frecuente tenerlo en cuenta y hacer un Testamento Vital, documento de Últimas Voluntades o de Instrucciones Previas, es decir reflejar de forma legal en un documento esos cuidados o no cuidados médicos que la persona quiere recibir en el caso de padecer una enfermedad de carácter irreversible o terminal, cuando no esté en condiciones de decidir por sí mismo. Lo puede realizar cualquier persona mayor de 18 años con capacidad de obrar y que actúe libremente.

Consiste, por tanto, en planificar anticipadamente las decisiones sanitarias propias del final de la vida y dejarlas por escrito en un documento que se puede firmar de tres maneras:

  • Ante notario, que da fe de que firmamos libremente (no se necesitan testigos).
  • Ante tres testigos, al menos dos sin relación de parentesco ni vínculo patrimonial u otro vínculo obligacional (aunque esto puede variar según las Comunidades Autónomas).
  • Ante el personal del servicio de la Administración, Registro de Voluntades Anticipadas o Instrucciones Previas (registro dependiente de las Consejerías de Sanidad o equivalentes, conectado con el Registro Nacional de Instrucciones Previas, en cuyo caso en un futuro próximo podrá ser consultado desde cualquier lugar y centro sanitario -público o privado- de toda España).

En las diecisiete Comunidades Autónomas se ha regulado la expresión de las instrucciones previas. A la información y a los impresos se puede acceder a través de Internet o en las instituciones públicas de sanidad, en los Registros de Voluntades Anticipadas o Instrucciones Previas.

DMD, Derecho a Morir Dignamente, ha elaborado un modelo impreso para facilitar a las personas interesadas este trámite teniendo en cuenta los requerimientos en cada Comunidad Autónoma e instrucciones para formalizarlo.

Aunque no es obligatorio, la persona que elabora las instrucciones previas puede elegir un representante. Si es el caso, se convertirá en el interlocutor con el médico para interpretar estas instrucciones, por lo que deberá conocer la voluntad del representado y sería aconsejable que participase en el proceso de reflexión previa.

Hay que tener en cuenta que este documento puede ser modificado, sustituido o anulado en cualquier momento por la persona en cuestión, sólo deberá seguir el mismo procedimiento que el seguido para la inscripción.

Regulación estatal

  • Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  • Real Decreto 124/2007, de 2 de febrero, por el que se regula el Registro nacional de instrucciones previas y el correspondiente fichero automatizado de datos de carácter personal.
  • Orden SCO/2823/2007, de 14 de septiembre, por la que se amplía la Orden de 21 de julio de 1994, por la que se regulan los ficheros con datos de carácter personal gestionados por el Ministerio de Sanidad y Consumo y se crea el fichero automatizado de datos de carácter personal denominado Registro Nacional de Instrucciones Previas.

Cada uno somos LIBRES para decidir cómo vivir la vida desde el principio hasta el final ¿has empezado a pensar en cómo quieres que sea ese final?

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